El precio del barril de crudo en los mercados internacionales superó esta semana la marca histórica de los 135 dólares. De acuerdo al gobierno venezolano, la cesta de crudo nacional se cotiza actualmente a un promedio de 112 dólares por barril. Estas cifras representan un incremento de aproximadamente 200% en términos nominales en los precios del crudo desde finales del año 2004, cuando el crudo se cotizaba a 45 dólares por barril.
Soñemos por un momento. Imaginemos que PDVSA es efectivamente de todos los venezolanos y no del gobierno. Imaginemos además que PDVSA hubiese sido privatizada "popularmente" y como por arte de magia el 31 de diciembre de 2004, asignándole a cada venezolano vivo en dicha fecha una porción equitativa del capital de la empresa (eso es lo que significa que una empresa es de todos los venezolanos, ¿no?).
Veamos los números. Al cierre del año 2004, PDVSA contaba con unos activos 60.282 millones de dólares y con pasivos de 19.286 millones de dólares. Usted resta los pasivos de los activos y obtiene el capital, que para esa fecha era entonces de 40.996 millones de dólares. Si usted cree en las estadísticas del INE, la población venezolana para el año 2004 era de 26.127.351 personas. Divida el capital total entre la población y obtendremos el valor aproximado de la porción de PDVSA que cada venezolano hubiese recibido el 31 de diciembre de 2004, como regalo de año nuevo. El resultado es: 1.569,08 dólares por cabeza.
Digamos que cada venezolano hubiese recibido 100 acciones de PDVSA. Estas 100 acciones se empezarían a cotizar en las bolsas de valores del mundo en 15,69 dólares por acción. Cada venezolano tendría el derecho de hacer con sus acciones lo que mejor le parezca (son suyas, no del gobierno). Algunos las venderían y colectarían sus aproximadamente 1.569,08 dólares. Otros se mantendrían en posesión de sus acciones. En cualquier caso, PDVSA sería una corporación privada que tendría que responder a las exigencias de sus accionistas (en vez de las exigencias del gobierno).
Ahora imaginemos un poco más y avancemos en el tiempo a la época actual. El precio del crudo se ha triplicado y PDVSA ha ido aumentando sus ganancias al mismo tiempo que ha incrementado su producción y sus exportaciones (a diferencia de los motivos políticos por los cuales PDVSA ha disminuido su producción y exportaciones en los últimos años, PDVSA más que probablemente hubiese tenido incentivos para seguir un curso diferente de haber sido privada). ¿Cuál sería el valor aproximado hoy en día de las 100 acciones que usted hubiese recibido el 31 de diciembre de 2004?
Para hacer una estimación como la anterior, veamos que ha sucedido con las acciones de compañías petroleras transnacionales. Comencemos con ExxonMobil. Sus acciones han pasado de 51,26 dólares el 31/12/2004 a 92,51 el día de ayer; un incremento de 80,47%. Sigamos con Chevron Corporation; sus acciones han pasado de 52,51 a 101,91 dólares; un incremento de 94,07%. ConocoPhillips, de 43,42 a 92 dólares (111,88%); BP, de 48,40 a 76,12 dólares (57,27%); Royal Dutch, de 57,38 a 86,44 dólares (50,64%); Petrobras, de 9,95 a 72,02 dólares (623%).
Exceptuando Petrobras, la apreciación promedio de las acciones de estas compañías petroleras durante el período 2005-2008 es de un muy respetable 78%. Supongamos ahora que PDVSA hubiese tenido un rendimiento similar al rendimiento promedio del grupo (excepto Petrobras). Las acciones de nuestra hipotéticamente privada PDVSA tendrían un valor hoy en día de 27,90 dólares. Esto quiere deci que cada uno de los 26 millones de venezolanos que participaron en la privatización tendría en su patrimonio 2.790 dólares en acciones de una compañías que estaría creciendo vertiginosamente. Si pensamos que PDVSA podría haber tenido un rendimiento similar al de Petrobras, la cifra se incrementa hasta los 11.343 dólares.
Piénselo bien. Usted tendría en su patrimonio personal entre 2.790 y 11.343 dólares. Esta sería su parte de PDVSA y usted podría hacer con ella lo que más le plazca. Considere además que en el cálculo anterior no he incluido el hecho que una PDVSA privada pagaría dividendos a sus accionistas periódicamente. Este sería un ingreso estable que usted percibiría y que podría reinvertir o gastar en bienes de consumo. Usted decidiría qué hacer con su porción de PDVSA.
Esto es, si PDVSA fuese de todos los venezolanos.
Ahora ya puede despertar y regresar al mundo real de la PDVSA del gobierno, que sólo responde al gobierno y sólo beneficia al gobierno. El resto de los mortales tiene que contentarse con las migajas que sus amos en Miraflores decidan tirar al piso. Y eso si usted se viste rojo, rojito.