Entre y solicite el asilo
Miami.-La angustia de la persecución, el temor bien fundado de regresar al país donde alguien solía vivir por las posibles represalias que puedan tomar en su contra debido a su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social determinado u opinión política son razones suficientes para que Estados Unidos le tienda la mano y le considere para otorgarle asilo. Así lo especifica el Bureau de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (CIS), entidad encargada de procesar las peticiones de asilo y que en el año fiscal 2003 aprobó 12.176 solicitudes, negó 13.119, aunque al cierre de ese período todavía tenía 262.102 casos pendientes. En ese año las solicitudes de asilo ingresadas por primera vez y la reapertura de casos alcanzaron la cifra de 48.656. Ese año se cerraron sin concluir 49.3736. China lideró los países de origen de las personas con peticiones de asilo, seguida por Haití y Colombia en 2003. El CIS reporta que los pedidos de asilo disminuyeron 32% ese año en comparación con los recibidos en 2002.
"El número de solicitudes de asilo en julio 2004 decreció 24 por ciento en comparación con el número sometido en julio de 2003. Los casos pendientes estuvieron un 21 por ciento más bajos que en el mismo mes del año pasado", afirma el CIS en su reporte estadístico mensual para julio de 2004.
Según informa esta autoridad migratoria la condición especial de asilado puede ser concedida a personas que busquen entrar o se encuentren ya en Estados Unidos. Las personas ya presentes en el país pueden solicitar asilo así hayan ingresado de forma ilegal o se encuentren ilegales al momento de pedirlo. El CIS indica que las solicitudes de asilo deben ser aceptadas y escuchadas sin importar los países de origen de quienes lo piden ni cualquier otro criterio (con algunas pocas excepciones) y sin que se pueda limitar numéricamente la cantidad de asilos otorgados anualmente, salvo en el caso del tope anual de mil personas para asilos basados en oposición a medidas de planificación familiar coercitivas (personas obligadas a suspender embarazos o a someterse a procedimientos de esterilización en contra de su voluntad debido a controles de natalidad vigentes en su país, etc.).